Altea

Altea es conocida en todo el mundo por el encanto de su casco antiguo. El blanco de sus calles arracimadas sobre la colina, laberinto de escaleritas, plazuelas y miradores, destacan sobre el magnífico espectáculo del azul marino, que se puede disfrutar desde sus entrañables rincones, desde una terraza al atardecer, un restaurante o en un paseo nocturno. En su cúspide la plaza de la iglesia costituye su centro turístico y cultural, el punto de encuentro, lugar de bodas y celebraciones. Está presidida por la iglesia parroquial, cuyas cúpulas azules con teselas blancas son el símbolo de esta villa, por ella Altea ha recibido el nombre de “Cúpula del Mediterráneo”.

Refugio de artistas y pintores, cosmopolita y tranquila, cuenta con una importante muestra de artesanía, un Palacio de la música, la universidad de Bellas Artes Miguel Hernandez y multitud de eventos culturales y tradicionales que hacen de esta población un crisol cultural.

El otro atributo turístico lo constituyen sus playas, su paseo marítimo con su pequeño puerto pescador y el puerto deportivo. Es una zona de paseo,de restaurantes y terrazas a la orilla del mar.

La sierra de Bernia, desde la que se puede disfrutar de todo el conjunto a vista de pájaro, El yacimiento arqueológico del Fortet, la ruta de las ermitas, o la antigua Altea, Altea la Vella, la primera ubicación de esta población, son muchos de los alicientes de este mágico lugar.